miércoles, 12 de octubre de 2011

Me despiden.


De seguir por la senda que nos llevan éstos políticos mediocres e incompetentes que nos han tocado en suerte podemos pronosticar una sanidad pública de segunda categoría con pocos medios, con profesionales desmotivados y empobrecidos para mantener unas necesidades sanitarias mínimas imprescindibles para que el pueblo no se subleve, y una sanidad privada para el que la pueda pagar y otra concertada con todo tipo de enchufismo, tanto para el sanitario contratado a dedo como para el paciente que tenga que acudir a éstos centros.

Santiago Niño-Becerra que es Catedrático de Estructura Económica. IQS School of Management. Universidad Ramon Llull. Es el economista que sigo desde hace años y el que mas se acerca a las predicciones realizadas sobre economía y la crisis mucho antes de que esta comenzara. Ya en Enero del 2010 escribía un articulo relacionado con la reforma sanitaria americana :

“En USA los gastos sanitarios totales superan el 19% del PIB y más del 15% de la población no tiene ningún tipo de cobertura médica, porque no puede pagarla aunque no es suficientemente pobre como para recurrir a un servicio público de salud diseñado para cuasihomeless; mientras, en Francia, por ejemplo, con unos gastos sanitarios totales que equivalen al 16,7% del PIB está cubierto más del 100% de la población debido a que existen familias y personas que, además de la cobertura universal pública, disponen de coberturas complementarias privadas. Dejando al margen cuestiones éticas, lo que ponen sobre la mesa estos cuatro números es una ineficiencia monstruosa en la gestión del gasto sanitario en USA.

La pregunta es, ¿cómo es posible que en el país de la productividad, del capitalismo, se haya llegado a esta situación con respecto a un tinglado que mueve 2,38 billones de dólares anuales?. La respuesta es lógica (dirán que es perversa, no entro en eso): en USA todo, absolutamente todo, es objeto de negocio, la salud, evidentísimamente, también, incluso más que otras necesidades: puede, incluso en USA, sortearse la necesidad de tener un automóvil, pero si alguien se pone enfermo ese alguien hará lo que sea para que le curen porque ante la enfermedad no hay alternativa.

La sanidad, la salud, en USA, ha sido y es un supernegocio, y como tal, y por tal, ha sido protegido y sustentado con las apoyaturas legales convenientes, en mucha medida gracias al superpoder de las compañías de seguros especializadas en la cobertura de servicios sanitarios. Bien. Sin embargo a este razonamiento le falta algo.

‘OK, la depredación llevada a cabo por desalmados empresarios de la sanidad, depredación bendecida por unos legisladores presionados por unos lobbies terribles y rufianescos ha llevado a que USA cuente con un servicio sanitario carísimo e ineficiente, pero, ¿por qué la ciudadanía USA no se ha rebotado contra esta situación?’, pregunta el del fondo. La respuesta de halla en el espíritu del pueblo USA.”

Sirva todo éste preámbulo para repasar la carta enviada hace 2 meses por un colega catalán y que viene circulando por Internet, posiblemente ya conocida, pero creo que merece una reflexión:
"Me despiden.
A partir del día 1 de Agosto no podré atenderles más debido a los recortes presupuestarios en sanidad proyectados por el gobierno de la Generalitat.
Según me han comentado en subdirección médica, el hospital de Bellvitge no tiene dinero para pagarme este verano. Ni a mí, ni a los otros 56 médicos eventuales que, como yo, serán despedidos. Inicialmente el plan es recontratarnos en septiembre u octubre, con contratos renovables de mes a mes, sin derecho a vacaciones y posiblemente con una rebaja del sueldo. Estas opciones son casi una invitación a los médicos para que abandonemos la sanidad pública.Lo mismo está pasando desde hace mucho tiempo con enfermeras, auxiliares y demás sanitarios que han visto empeorar sus condiciones de trabajo en los últimos años.
Estos recortes, junto con los realizados previamente y el actual cierre de hospitales, contribuirán a aumentar las listas de espera tanto para consultas como para quirófanos y a reducir la calidad de la asistencia hasta el punto que, quien quiera tener acceso a la salud, sólo le quedará la opción de pagar un seguro privado. Además de los gastos de este seguro deberá contar con el hecho de que la aseguradora no tendrá la misma cobertura de salud que la sanidad pública. Esto será un gran beneficio económico para las aseguradoras de salud, que posiblemente ya se están frotando las manos pensando en los millones de euros que ganarán aprovechando esta penosa situación. También será un gran beneficio para las arcas de los gobiernos que habrán de gastar menos dinero en salud. Es decir, la salud de las personas es una carga para las arcas de los gobiernos.Pero entonces, ¿por qué pagamos impuestos?
Resulta curioso que no haya dinero para pagar médicos pero que sí haya para pagar un parlamento europeo, otro nacional, un parlamento autonómico, diputaciones y alcaldías. (No sé si son necesarios tantos “jefes”). También hay dinero para pagar pensiones vitalicias, y de cantidades importantes, a diputados y senadores. Yo personalmente prefiero tener un cirujano y una anestesista contratados que un político en su casa felicitándose por las cosas buenas que hizo cuando estaba trabajando para levantar el país. También hay dinero para mantener coches oficiales que evidentemente son coches de gama alta y para que nuestros eurodiputados viajen en primera clase porque se cansan si viajan en clase turista. Eso sin contar dietas, alojamientos y otros gastos. Hay miles de millones de euros para rescatar a los bancos de la crisis pero sin que después se les pida que devuelvan el dinero que se les ha dejado, este préstamo es lo que nos deja sin dinero para la salud y la educación. Pero claro, los políticos y los bancos siempre son muy amigos y la economía de libre mercado intocable. ¿No hay dinero? No me lo creo.
Señores pacientes, luchen por su salud: porque se la están robando. Con la excusa de la crisis, han retirado el dinero a lo más necesario en beneficio de unos pocos.Nuestra sanidad, se está hundiendo y no es por falta de dinero sino por puros intereses económicos…Quizás acabaremos como en Estados Unidos donde, quien no se lo puede permitir, no tiene derecho a la salud.
Luchen por su salud. Hagan reclamaciones, demandas judiciales, manifiéstense, asóciense, indígnense. Los sanitarios ya hemos luchado, ahora les toca a ustedes. Quieren privatizar LA SANIDAD Y lo conseguirán si USTEDES NO LO IMPIDEN."

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