miércoles, 12 de enero de 2011

ADSL

Impotencia en la red

No voy a escribir sobre disfunción sexual sino de la impotencia que se siente ante el fraude de las multinacionales de las Telecomunicaciones en la contratación de Telefonía y ADSL. Llevo muchos años siendo engañado por una compañía de teléfonos a la que mensualmente pagaba mas de 70 € (unos 100 $) por llamadas de teléfono nacionales y ADSL de 3 megas de los cuales me llegaban 1 y en muchas ocasiones ni eso. De nada servían las llamadas para que regularizaran dicha situación, mas bien la comunicación era un monologo ante unas máquinas programadas para que la gente pierda su precioso tiempo, si quiere hablar con tal pulse 1, si quiere hablar con cual pulse 2, si quiere hablar con averías pulse 3, etc. etc. Dado que llegaban de nuevo las navidades me sentí comprometido conmigo mismo y decidí finiquitar el timo. Pregunté entre el vecindario, uno me dijo que esto de Internet era demoniaco…(escape de él como una centella), otro me dijo que con mi misma compañía le llegaban 2,6 megas y otro que había cambiado a otra y que le estaban llegando entre 6 y 7. Después de la información pertinente llamé a ésta última compañía, me aseguraron que solicitara 20 Megas que no tendría problema de bajada suficiente en la línea, por lo que hice una portabilidad para cambiar de operador. Aquí empezó mi calvario, en plenas navidades me tuvieron varios días sin línea telefónica. En la batalla comercial entre las compañías no hay reglas. Todo vale con tal de encontrar nuevos “pardillos”.
Por supuesto Internet ni verlo, varios días después me dieron línea pero la velocidad de bajada de Internet era de menos de 0,6 megas. Pasé al menos 2 semanas intentando hablar con algún ¡técnico experto de averías de dicha compañía!, misión imposible, colgado el teléfono móvil de una oreja estuve circulando entre grandilocuentes frases algodonosas desde la península Ibérica a países allende del Atlántico, de cuando en cuando me colgaban el teléfono. La mayoría de las veces los teleoperadores estaban ocupados y la espera superaba la media hora, los cortes de comunicación habituales, la incompetencia era y es la norma. La odisea sigue, cada día al menos dos o tres horas perdidas por culpa de políticos incompetentes que permiten que estas compañías, la mayoría multinacionales nos timen a los ciudadanos. Ciudadanos que somos súbditos y rehenes de una casta de políticos vividores, holgazanes, defraudadores… (gentuza de la peor calaña), de nada importa que paguemos religiosamente nuestros impuestos, nuestros derechos básicos y constitucionales se ven diariamente pisoteados mientras ellos crean problemas ficticios, manipulan, nos engañan, da igual… Es una vergüenza el trato que las compañías telefónicas nos dan pero los auténticos culpables son nuestros políticos. ¿Recuerdan aquella frase de aquella menestra de cultura que dijo: “Manejamos dinero público y el dinero público no es de nadie”?
El brillante Sir George Bernard Shaw Premio Nóbel (literatura, 1925) escribió esta breve frase, plena de sabiduría. "Los políticos y los pañales han de ser cambiados a menudo... por los mismos motivos."

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